¿Tu empresa utiliza inteligencia artificial? Estas son las obligaciones legales que debes conocer en 2026
Conoce las obligaciones sobre inteligencia artificial en Perú, los plazos de adecuación y qué aspectos legales debe revisar tu empresa en 2026.

Por EJV Holding
La inteligencia artificial (IA) está transformando la manera en que las empresas trabajan, atienden a sus clientes y toman decisiones. Sin embargo, su implementación también plantea responsabilidades relacionadas con la transparencia, la seguridad, la supervisión humana y la protección de datos.
En el Perú, la Ley N.° 31814 y su reglamento establecen un marco para promover el desarrollo y uso responsable de esta tecnología. Durante 2026, además, comenzaron a cumplirse determinados plazos de adecuación para organizaciones comprendidas en obligaciones específicas.
Por ello, las empresas necesitan identificar cómo utilizan la IA, qué información procesan y qué disposiciones les corresponde cumplir. Innovar no significa únicamente incorporar herramientas tecnológicas, sino también evaluar sus implicancias legales y gestionar los riesgos asociados.
1. ¿Qué establece la regulación peruana sobre inteligencia artificial?
La Ley N.° 31814 promueve el uso de la inteligencia artificial en favor del desarrollo económico y social del país. Su reglamento fue aprobado mediante el Decreto Supremo N.° 115-2025-PCM.
Este marco busca impulsar el uso de sistemas de IA de manera segura, ética, transparente y responsable, considerando la protección de los derechos fundamentales.
Las obligaciones pueden variar según el sector, el propósito del sistema y el papel que desempeña la organización. No es lo mismo utilizar una herramienta comercial para preparar borradores que desarrollar o implementar un sistema que interviene en decisiones sensibles.
Por eso, cada empresa debe evaluar su situación antes de determinar qué exigencias le corresponden.
2. ¿Qué obligaciones comenzaron a ser exigibles en setiembre de 2026?
El reglamento establece un cronograma progresivo para determinadas obligaciones específicas. El primer plazo de adecuación, correspondiente a ciertos usos de IA en sectores como salud, educación, justicia, seguridad, economía y finanzas, venció el 10 de setiembre de 2026.
Entre los aspectos que deben evaluarse, según el ámbito de aplicación, se encuentran la transparencia sobre los sistemas utilizados, la supervisión humana, la gestión de riesgos y la documentación de determinados sistemas de alto riesgo.
Importante: esto no significa que todas las empresas peruanas deban cumplir las mismas obligaciones desde esa fecha. Existen plazos diferenciados y condiciones específicas que deben revisarse según la actividad y las características de la organización.
La empresa debe verificar el texto normativo y las disposiciones aplicables a su caso, en lugar de asumir que está automáticamente obligada o exenta.
3. Cinco aspectos legales que tu empresa debería revisar
Transparencia sobre el uso de IA: Las empresas deben evaluar qué información deben proporcionar a los usuarios sobre los sistemas de inteligencia artificial que desarrollan o implementan. Según las obligaciones aplicables, esto puede incluir explicar la finalidad del sistema, sus funcionalidades principales y determinadas decisiones automatizadas. Por ejemplo, si una organización incorpora un asistente virtual para atender consultas de clientes, debería revisar cómo comunica su funcionamiento y qué información proporciona sobre la intervención de la IA.
Supervisión humana: La automatización no significa que todas las decisiones deban quedar exclusivamente en manos de un sistema. La normativa contempla mecanismos de supervisión humana, especialmente para los sistemas de alto riesgo comprendidos en sus disposiciones. Por ello, las empresas deberían identificar quién revisa los resultados, cómo se corrigen errores y qué procedimientos existen para intervenir cuando sea necesario.
Registro y documentación de los sistemas: Para determinados sistemas de alto riesgo, el reglamento contempla obligaciones de registro y documentación. Las organizaciones comprendidas deberían identificar qué sistemas utilizan, cuál es su finalidad, qué datos procesan y qué riesgos pueden generar. También conviene conservar la documentación técnica y los procedimientos de control que correspondan. Mantener esta información organizada facilita la evaluación de riesgos y permite demostrar cómo se gestiona el uso de la tecnología.
Seguridad, privacidad y políticas internas: La empresa debe evaluar si sus herramientas procesan información confidencial, financiera, comercial o datos personales. Entre las medidas preventivas que puede implementar se encuentran:
Definir qué herramientas están autorizadas para uso laboral.
Establecer qué información puede compartirse con ellas.
Limitar el acceso a documentos confidenciales.
Revisar los resultados antes de utilizarlos.
Establecer procedimientos para reportar errores o incidentes.
Estas medidas deben adecuarse a los riesgos y a las obligaciones legales aplicables.
Capacitación de los colaboradores: El uso de IA también involucra a los trabajadores que introducen información, revisan resultados o utilizan las respuestas para tomar decisiones. Por ello, es recomendable establecer pautas claras sobre el uso responsable de estas herramientas y capacitar al personal para reconocer errores, proteger la información y validar los resultados. La IA puede facilitar tareas, pero no elimina la necesidad de revisión ni las responsabilidades que correspondan a la organización.
¿Todas las empresas deben cumplir las mismas obligaciones?: No. La aplicación de la normativa depende de factores como el sector, el propósito del sistema y el papel que desempeña la empresa. Para identificar las exigencias correspondientes, conviene revisar:
Actividad económica: determinar el sector relacionado con el uso de IA.
Finalidad: identificar qué proceso o decisión involucra el sistema.
Participación de la empresa: establecer si desarrolla o implementa la solución.
Riesgos y datos procesados: evaluar las características del sistema y la información involucrada.
Condiciones de la organización: comprobar si corresponde algún plazo diferenciado previsto por la norma.
El reglamento contempla un cronograma progresivo y condiciones específicas para determinados grupos de organizaciones. Por ello, ser una pequeña empresa no significa necesariamente estar exenta de toda obligación.
5. IA y protección de datos personales
Una empresa que utiliza inteligencia artificial también puede tratar datos de clientes, trabajadores o proveedores. En estos casos, debe evaluar la normativa de protección de datos personales, incluida la Ley N.° 29733 y su reglamento vigente.
Antes de introducir información en una herramienta de IA, conviene revisar qué datos se compartirán, para qué finalidad se utilizarán, quién podrá acceder a ellos y qué medidas de protección existen.
Por ejemplo, cargar una base de datos de clientes o documentos internos en una plataforma externa requiere evaluar las condiciones del servicio, la confidencialidad y el tratamiento de la información.
La incorporación de IA no elimina las responsabilidades que correspondan a la empresa sobre los datos personales que procesa.
6. Checklist legal para empresas que utilizan IA: Antes de implementar una herramienta o ampliar su uso, revisa los siguientes puntos:
Identificar las herramientas de IA utilizadas en cada área.
Determinar la finalidad de cada sistema.
Identificar al proveedor, desarrollador o implementador, según corresponda.
Verificar las obligaciones y los plazos legales aplicables.
Evaluar los riesgos del sistema y la necesidad de supervisión humana.
Revisar la información que se proporciona a los usuarios.
Establecer políticas internas sobre seguridad y uso responsable.
Evaluar el tratamiento de datos personales e información confidencial.
Definir responsables para supervisar las herramientas y revisar sus resultados.
Capacitar a los colaboradores sobre el uso adecuado de la IA.
Conclusión: innovar también implica asumir responsabilidades
La inteligencia artificial ofrece oportunidades para optimizar procesos y mejorar la productividad, pero su uso debe acompañarse de una evaluación de los riesgos y las responsabilidades legales.
En el Perú, la regulación contempla obligaciones generales y plazos progresivos para determinadas exigencias específicas. Por ello, las empresas necesitan conocer qué disposiciones les corresponden y establecer medidas de control acordes con sus actividades.
En EJV Holding, recomendamos evaluar los procesos empresariales, revisar las obligaciones legales y establecer criterios claros para incorporar tecnología de manera responsable.
Innovar con planificación permite aprovechar las ventajas de la inteligencia artificial sin perder de vista la seguridad, la transparencia y el cumplimiento normativo.


